Dijo que ellas no eran más que malditas palabras poéticas. A pesar de malditas y poéticas, son quizá solo palabras. Tal vez no son más que sílabas, o sonidos guturales del profundo de mi garganta. Al parecer nunca fueron nada. Y equivocadas estaban buscando en otros algo que no eran.
Soy palabras. Malditas y poéticas. Soy nada.