Mi cuerpo flota,
deslizándose en el agua.
Una brazada y después la otra.
El agua reverbera en mis oidos,
y me lava la cara
mientras que afuera aguarda el silencio.
Qué libre es mi cuerpo,
suspendido sin límites.
Dos brazadas, desliza, respira, flota.
Dos brazadas, desliza, respira, flota.
Mi mente es libre y no piensa en nada.
Nada.
