Tedio

Tedio. Que la vida siga igual. Que no se me corrompa con malos sueños. Que no mate lo que hay dentro.  Que la esperanza siga verde. Y en los árboles el otoño se sostenga. Que no mire a la ventana y descubra el sol. Que no me llame nadie, porque yo no quiero nada. Que la luna sea regia. Que la psicosis me asesine. Que el escarlata sea de sangre. Que no deshojen mi cuchillo. Que quemen mis escritos. Que sonría. Que sonría y me crean. Que salte y toque el cielo. Que escriba. 

Tedio. Que la vida siga igual. Que no sea víctima. Que me amen y los odie. Que me odien y los odie. Que no llore en las mañanas. Que tenga amigos. Que los traicione. Que la crema se haga espuma en mis dientes. Que no sienta a nadie. Que los odie. Que los deje. Que en mis piernas siga sintiendo el tedio. Que sea feliz. Que no lo sea. Que sienta frío. Que me persiga la sandez. Que le abofetee en la cara. Que escriba. 

Tedio. Que me ahogue. Que guarde mis palabras. Que no fume. Que beba. Que sacie mi sed. Que no sienta el cansancio. Que despierte. Que sienta el perfume. Que me asfixie. Que duerma. Que sueñe. Que olvide. Que no perdone. Que la vida siga igual. Y los amigos igual. Y mi casa igual. Y mis sueños igual. Mis dolores también. Que no cambie. Que no se vaya el tedio. 

Tedio. Que crea. Que crea en Dios y rece. Que elija. Que me equivoque. Que coma poco. Que no sienta hambre. Que sea más fácil. Más difícil. Que a los hombres les deje las putas. Que sienta la música. Que la baile. Que me envenene. Que grite. Que llame al tedio. Que grite tedio. Tedio. 

Tedio, que no me aniquile el miedo. Que me posea el tedio. Tedio. Que disfrute. Que cante. Que salte. Que en mi rostro sienta la lluvia. Que no me queme el sol. Que del odio, la ternura. Que de la ternura, el odio. Que pregunte. Que me abstenga. Que vote. Que proteste. Que lea. Que comprenda. Que escriba. 

Tedio. Siempre el tedio. Más tedio. Que siempre diga nunca. Que en nunca no haya un siempre. Que no. Que sí. Tampoco. Tedio. 

Volver

Ellos ríen en la sala. La música resuena en una habitación cerrada, mientras las lágrimas ruedan, discretas. El temor implacable de un martes solitario, el inminente lunes y el tedioso domingo. 

Esconderse en el trabajo buscando qué empacar. La cerveza simple, de baja calidad. El dilema entre lo que es o no importante. El amor que se debe comprar, así sea con dinero. 

Volver me atormenta, pero qué sería del amor sin la extrañeza. 

Tantos recuerdos en una tierra que quiero tanto a pesar de toda la rabia que le tengo. 

Adiós hoy, que poco queda para dormir.

Se muere

Photo by Molly Champion

Como todos los sueños, lo nuestro se muere. Tus palabras me atraviesan mejor que una bala. Y ya no perduran los recuerdos de ayer. Irreconocibles somos en aquellas fotos en que recorremos juntos el viejo San Juan. En ellas nos vemos nosotros que no supimos volar, que naufragamos, que nos desvanecimos en el aire inerte de aquel ideal imposible. 

Tu sonrisa afilada me hiere. Tu proposición dolorosa para matarme a cuentagotas. La tristeza que no debió llegar como sorpresa a una vida siempre infeliz. 

Lo nuestro se muere como aquella tarde en la playa, como el atardecer dorado y el mar azul. No sé si fue nuestro o solo mío. Si fue un sueño vacío. Pero se muere. Se muere.

“Ala que cayó al mar

que no pudo volar…”

Pablo Milanés

Callaremos

No hablamos más de él ni de su sonrisa. De su pelo largo y negro. Cayendo sobre sus hombros y su camisa morada. No pronunciamos más pensamientos despistados. Perdidos en recuerdos que se van veloces, como los anocheceres vertiginosos del trópico. Lo soñamos en silencio, como en las tardes de lectura en la niñez que se fue.

No hablamos más de él. 

Callaremos, esperando en sueños que se reciclan.

“Sueña que hay días en que vivo,

sueña lo que hay que callar…”

Silvio Rodríguez

Soy palabras, soy nada

Dijo que ellas no eran más que malditas palabras poéticas. A pesar de malditas y poéticas, son quizá solo palabras. Tal vez no son más que sílabas, o sonidos guturales del profundo de mi garganta. Al parecer nunca fueron nada. Y equivocadas estaban buscando en otros algo que no eran. 

Soy palabras. Malditas y poéticas. Soy nada.