Fragata

Cuando el cielo muestre un mundo dividido en dos, el que dejas atrás y el que ahora llega.

Cuando en el aire la blanca espumosa de sal llegue como fragata sin comandante a tu puerta y en la espesura se alce como un grito de guerra el tibio recuerdo de tu ayer.

Cuando te atrapen las garras del olvido y el hambre de vida caiga como torrente sobre ti.

Cuando empiece la gran batalla de otrora y en el espacio se escuche el murmullo desposeído del amor.

Cuando te marches. Cuando yo ya no esté. Ya no lo dudes, pues yo te seguiré (amando). Aprendo a vivir con el dolor. Yo soy más fuerte. Pero ahora, buena suerte.

Invierno a poco terminar

Sin palabras para describir la sensación que hay en mí. Tus palabras que taladran los rincones de mi cabeza y mi corazón que se retuerce queriendo no oir. Las palabras que, aunque reflejen anhelos, destruyen como acciones. Mis palabras que repiten todas mis inseguridades.

Sé que no quieres irte y no quiero que te vayas. Pero aquí queda el vacío de las lágrimas derramadas y mi alma seca. ¿Con qué se llena? ¿Con qué se llena el sentimiento de pérdida, el duelo temporal pero infinito?

Me causa gran dolor todavía hoy a pesar del alivio. Me duele recordar esos días grises de invierno a poco terminar. 

Corazón se va a la cama

Hoy pareciera que el silencio es insuficiente para decir lo que quiero callar. 

Creo que es por la lluvia, que cae ruidosa sobre un techo viejo y me hace recordar que nunca estuvo tan mal. Me dan risa las nimias cosas de siempre. Y me voy quedando sin palabras en un cerebro con más ruido. 

Hoy no sé si me importa tu simpleza. 

Por eso, mejor me voy a la cama con el corazón solo. 

Fragmento

Monday

What does one write on a Monday? Cuando la lluvia cae y nunca amanece. Cuando es un lunes como cualquier otro. 

What do you say to Mondays? Cuando la semana se abre en el horizonte y la esperanza disminuye.  

What do you do on Monday? Cuando no ha cambiado nada. Y te sigo esperando. 

Today. Monday. Lunes. What can I tell you? Cuando siempre te guardo en la memoria.

Sol de julio

Bajábamos flotando por el río y el sol de julio nos daba en la cara. Yo sostenía la bebida en mi mano y sus pies jugueteaban con el agua. Entre ella y yo muy poco quedaba, ya que a los años nadie les había hecho justicia. En algún momento se cruzaron nuestras miradas y el susurro de la brisa nos dijo que no existirían más veranos juntos. Ella sonrió, con ternura. Y yo agradecí su amor en pasado.