Qué hay después de ti en la poesía de hojas blancas. En los estares de la nada y las pompas de jabón. Brilla tu recuerdo en resplandor que enceguece. ¿Qué hay amigo?, canta la canción en los altavoces. ¿Qué hay? ¿Qué hay más allá del silencio? Donde ya no se encuentran nuestros rostros ni nuestras risas de niños.
Tantos años recordando el sonido de tu nombre. Que no pasa, que no se olvida. Volveré una y otra vez a esa tierra que te guarda bajo el suelo. Para ver florecer tu árbol de frondosa grandeza. Y me sentaré a tu lado como tantas veces, enjuagando las lágrimas que siempre ruedan.
Amigo, ¿qué hay? ¿Qué hay en la nada del inmenso universo?
Sueños que nunca llegarán a hacerse realidad.
¿Qué hay amigo, al otro lado del silencio?
Ángeles del Infierno
