Se fueron

Se fueron. Y mi sala está ahora vacía. La soledad profunda colma. Ella que es quizás mi única amiga, hace hoy silencio. Afuera, la lluvia. Y un invierno aperezado que al final no se decide a empezar. 

Todo lo demás es silencio. 

La soledad profunda retumba en los huesos. Y mi sala está ahora vacía. Se fueron. Mis pensamientos regresan. El dolor rumiando en mi cerebro, en mi cuerpo. La soledad. La soledad que conozco bien. Mis pensamientos se estremecen, dan vueltas. La pistola en la boca. ¡Puff! Mejor la pastilla. 

Pensamientos en soledad. El bullicio se ha ido. La última alarma ha sonado. La pistola en la boca. ¡Puff!

Todo lo demás es silencio. 

Se fueron.

Volver

Ellos ríen en la sala. La música resuena en una habitación cerrada, mientras las lágrimas ruedan, discretas. El temor implacable de un martes solitario, el inminente lunes y el tedioso domingo. 

Esconderse en el trabajo buscando qué empacar. La cerveza simple, de baja calidad. El dilema entre lo que es o no importante. El amor que se debe comprar, así sea con dinero. 

Volver me atormenta, pero qué sería del amor sin la extrañeza. 

Tantos recuerdos en una tierra que quiero tanto a pesar de toda la rabia que le tengo. 

Adiós hoy, que poco queda para dormir.