Recuerdos en verano

Es un día de verano, de un verano triste. El calor sofoca y los pájaros cantan afuera, aperezados. Ellos se han ido y la casa está en silencio. Las sombras invaden las paredes que miran y callan, cómplices. Me siento en el sofá bebiendo una cerveza. Las burbujas y la espuma inundan mi boca. Pienso en él y en como nadie habla del asunto. O así parece. Miro a la casa que no conocerá y pienso en la hija que solo vio en fotos. Los pasados juntos y la separación innecesaria. Tal vez fue más el prejuicio que el miedo. El haber juzgado sin entender.

Me vuelvo a la ventana. El carro parquea y ellos se bajan. Escucho la voz de ella, alegre, inocente. Mi corazón se estremece. Es hora de continuar viviendo.

Photo by Xuan Hoa Le

Las gotas en el parabrisas

Las gotas caen en el parabrisas esta noche de abril. Una capa de agua brillante y enceguecedora sobre el asfalto negro. Los árboles se bambolean aún sin hojas. Las canciones del pasado que suenan en el altavoz. Pienso en mi prosa y en los poemas que jamás escribiré. La métrica vedada a mi entendimiento e interés. Recuerdo sus sonrisas y los cuentos que leímos. Los vinos que tomamos. Las noches en la Villa o Carlos E, o en cualquier otro lugar sin esperanza. La lluvia que tintinea en la ventana mientras la mente no perdona a la distancia cada vez más amplia. ¿Qué futuros nos esperan, cuando no podemos alejar el pasado? Mi prosa y los poemas, que no dicen otra cosa. Que no hablan de otra cosa. Y no callan. Jamás callan.

“Que cuando escampe,

parezca nuestra esperanza.”

Silvio Rodríguez

Se fueron

Se fueron. Y mi sala está ahora vacía. La soledad profunda colma. Ella que es quizás mi única amiga, hace hoy silencio. Afuera, la lluvia. Y un invierno aperezado que al final no se decide a empezar. 

Todo lo demás es silencio. 

La soledad profunda retumba en los huesos. Y mi sala está ahora vacía. Se fueron. Mis pensamientos regresan. El dolor rumiando en mi cerebro, en mi cuerpo. La soledad. La soledad que conozco bien. Mis pensamientos se estremecen, dan vueltas. La pistola en la boca. ¡Puff! Mejor la pastilla. 

Pensamientos en soledad. El bullicio se ha ido. La última alarma ha sonado. La pistola en la boca. ¡Puff!

Todo lo demás es silencio. 

Se fueron.

Volver

Ellos ríen en la sala. La música resuena en una habitación cerrada, mientras las lágrimas ruedan, discretas. El temor implacable de un martes solitario, el inminente lunes y el tedioso domingo. 

Esconderse en el trabajo buscando qué empacar. La cerveza simple, de baja calidad. El dilema entre lo que es o no importante. El amor que se debe comprar, así sea con dinero. 

Volver me atormenta, pero qué sería del amor sin la extrañeza. 

Tantos recuerdos en una tierra que quiero tanto a pesar de toda la rabia que le tengo. 

Adiós hoy, que poco queda para dormir.