Alguien dijo un día que con todas las palabras se podía mentir y que no habría que olvidar que un Te amo eran palabras. Otro dijo que las palabras lo decían todo, aunque no olvidó que el silencio es palabra. Más allá dijeron que las palabras se las llevaba el viento, aunque siempre las traía de regreso. A algunos les ofendieron mis palabras, otros las erraron, hubo quienes no las escucharon. Pero existió uno al que ellas enamoraron y entre tantas palabras que se decían le susurré un Te amo y él guardó silencio. Una noche, en que el viento arrastraba las palabras, me dijo: son tus palabras todas tuyas, son hermosas, te haría el amor con ellas pero para eso no soy tan bueno.




