Ellos ríen en la sala. La música resuena en una habitación cerrada, mientras las lágrimas ruedan, discretas. El temor implacable de un martes solitario, el inminente lunes y el tedioso domingo.
Esconderse en el trabajo buscando qué empacar. La cerveza simple, de baja calidad. El dilema entre lo que es o no importante. El amor que se debe comprar, así sea con dinero.
Volver me atormenta, pero qué sería del amor sin la extrañeza.
Tantos recuerdos en una tierra que quiero tanto a pesar de toda la rabia que le tengo.
Adiós hoy, que poco queda para dormir.
