7/10

Hacen 90 grados afuera mientras que adentro las palabras se sofocan. Me afecta el silencio y una gran introspección. Abro una botella como cada viernes en la tarde y me siento a la ventana a mirar las hojas. 

Hoy es un día de pocas palabras, de soledades plenas. Las canciones de fondo ambientan la atmósfera prona a la tristeza. Te recuerdo hoy, y recuerdo mi casa, y la familia que dejamos buscando algo mejor quizá. 

Qué valiente fuiste al dejar todo por ella. Qué valiente al levantarte sola. Qué valiente eres ahora que las puertas se cierran y a fuerza abres otras. 

Y con esa valentía, te levantarás y abrirás tu corazón para amar de nuevo. Perdonarás, si no lo has hecho. Y serás tan grande como el universo. 

Tal vez algún día también perdone yo, y se me quite esta rabia infinita. 

Pero hoy no será. No será hoy que me faltan las palabras. 

Carta a una familiar