Voy a romperme en silencio

Ayer hablé con alguien que conozco de hace tiempo. Dijo que mis ojos habían cambiado mucho desde la última vez. Quise besarlo sin sentir sus labios, pero no lo hice.

Estábamos sentados uno al lado del otro, con mis muletas separándonos. Podía sentir la cercanía y la lejanía de su cuerpo, y los ojos de los otros señalándonos. Supe que le gustaba ver pasar la gente por la calle, como a mí.

Y no sé por qué después me sentí tan sola.

Hoy es un día melancólico, de esos que no me sucedían hace tiempo. Un día espeso, brumoso. Ya se me olvidó cómo enfrentar estos días en que no soy capaz de pensar en mañana. Hace tiempo que todo había perdido importancia.

¿Cuántas veces te he dicho te amo?

Quiero que sea sábado y dejar este viernes suicida.

Estoy odiando la nube gris que me conjeturaste un día. Estoy despreciando el espacio y el tiempo y aun siguen sin preocuparme.

¿Por qué estoy siendo otra vez la contradicción de hace unos meses?

Voy a romperme en silencio.

Porque así siempre lo hago.

Sometimes I Think of You and Me

Sometimes I think of you and me. Y en las cosas que solíamos decir. 

I think of how we came to be. Y en lo que fuimos. 

Pienso en los tal vez y los quizás. And I think I’ll always love you. 

¿Te quedarás? Or maybe one day, you’ll fly away. 

Because it was always you. Y nunca seré yo. 

Porque I can’t ever be sure.  

Will you miss me

Cuando ya no quede en mí nada por sentir.

Photo by Suzy Hazelwood.

Flores y pesticidas

A veces se siembra por años y lo que se cosecha no es tan bueno. Vertimos el agua y damos calor, y los retoños se marchitan, rebeldes. Nuestro amor no es diferente. Perdimos años en un esfuerzo que no dio frutos ni flores. Hoy nos vemos macilentos sin nada que dar ni recoger. 

Nuestro amor empezó ya muerto, quemado por el sol y el pesticida. Y lo que surgió de él no es digno de nada, ni de este escrito. Por eso ahora mismo lo termino.

Photo by Zariflavin

Muchas palabras no fueron las mejores

Muchas palabras no fueron las mejores. Hubo el violento susurro de un te amo. Y los cumplidos baratos e incoherentes de martes por la tarde. 

Al fin los dos sabemos por qué nos dejamos. 

Dejamos la espera contemplativa para llenar el silencio con palabras vacías. Y esas palabras, aunque superfluas, ilustraban el desgano de nuestro amor amañado. 

Muchas palabras no fueron las mejores. Entre ellas tu nombre, que digo en silencio para evitar el tedio. 

Me alegra que al final te hayas ido.

Fragata

Cuando el cielo muestre un mundo dividido en dos, el que dejas atrás y el que ahora llega.

Cuando en el aire la blanca espumosa de sal llegue como fragata sin comandante a tu puerta y en la espesura se alce como un grito de guerra el tibio recuerdo de tu ayer.

Cuando te atrapen las garras del olvido y el hambre de vida caiga como torrente sobre ti.

Cuando empiece la gran batalla de otrora y en el espacio se escuche el murmullo desposeído del amor.

Cuando te marches. Cuando yo ya no esté. Ya no lo dudes, pues yo te seguiré (amando). Aprendo a vivir con el dolor. Yo soy más fuerte. Pero ahora, buena suerte.