Hoy pareciera que el silencio es insuficiente para decir lo que quiero callar.
Creo que es por la lluvia, que cae ruidosa sobre un techo viejo y me hace recordar que nunca estuvo tan mal. Me dan risa las nimias cosas de siempre. Y me voy quedando sin palabras en un cerebro con más ruido.
Hoy no sé si me importa tu simpleza.
Por eso, mejor me voy a la cama con el corazón solo.
Fragmento